jueves, 29 de enero de 2009

Los altos bajos y los golpes de la vida.

El otro día, específicamente el lunes, pues me levante muy temprano… tan temprano que no me bañe, hacía mucho frío y la verdad no pensaba arriesgarme a contraer alguna enfermedad de las que están de moda (gripa o gripe, influenza, resfriado, sinusitis, pulmonía…por la temporada ps) y así que aproximadamente las 6:35 am yo ya estaba en pie y lista para mi clase de las 7. Así que pues anduve bastante “turulata” (dícese de andar toda p#nd*j*).

Después de ir a la escuela acompañe a una amiga a “dar unas vueltas” y nos mareamos… ¿Qué AL CASO?... es broma, con “dar una vueltas” me refiero a ir a … hacer mandados… total, la acompañe y ya que las hicimos le pedí que me dejara en donde vive mi querida hermana, y cuando me dejo me baje “muy salsa” porque había más autos pitando… con pitando me refiero a… que estaban presionando el claxon del auto… bueno, agarre mis cosas y cerré la puerta, camine rápida y efusiva mente hacia la banqueta y no sé porque iba agachada porque cuando menos lo pensé un letrero de ALTO me detuvo…

¡TRAAAAACKSSSS!


Y el alto tembló, y mi cabeza sufrió… mi cerebro en un segundo se sintió estremecer y el estruendo del golpe me sorprendió… al mismo tiempo que sentí dolor, sentí pena ajena por mi; seguí caminando como si nada pasara, sonreí para que el que me haya visto vea que así saludo a los ALTOS y me dije NO TE SOBES… todavía mi hermana se tardo en abrirme como 2 minutos y se me quedo viendo… y le digo…: ME PEGUE… EN LA FRENTE…

no me acuerdo que me contesto… creo que me dijo AH, TRAES LA FENTE ROJA…

Y me pregunto yo, ¿Por qué no hacen los ALTOS más ALTOS?

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